Ok. Primaveritis me ha pasado un meme, y dejando aparte las dudas sobre de dónde narices viene el nombre de meme - no soy la única -, como es el primero que me pasan y me hace ilu, lo voy a contestar:
Hace diez años: A ver... tenía 20... estaba a punto de acabar la carrera, ese mismo año - sí, sí, en tres años y sin dejarme ninguna asignatura colgando, qué canela... :) Salía con un buen chico que me quería mucho y tenía ideas muy claras sobre cómo iba a ser nuestra vida juntos. Evidentemente, yo no lo tenía tan claro, porque al año siguiente corté con él... pero bueno, eso es otra historia.
Hace cinco años: Estaban a punto de despedirme - injustamente - de uno de los lugares donde trabajaba, y del que podría haberme ido yo solita conservando mi dignidad. Pero... me pudo el corazón -y así me fue, de todas formas. Ya salía con el Titular, que me apoyó incondicionalmente. Y estaba bastante colgada por él.
Hace un año: Pasaba por una de mis temporadas más bajas emocionalmente. Me acordaba muchísimo de Él, y mi relación con el Titular recordaba bastante a la de esas parejas que llevan cuarenta años juntos y apenas se hablan. Me sentía abandonada por el Titular. Pensaba en Él. Me comía la cabeza pensando por qué tenía que acordarme de Él, y si iba a ser así a lo largo de toda mi vida en los momentos flojos.
Ayer: No sonó la alarma de mi móvil y me desperté MUY tarde. Me compré un radio-despertador para que no vuelva a sucederme OTRA VEZ (que ya van...). Reservé una casa rural que en las fotos se ve monísima, y tenían libre justo la noche que yo quería. Fui a Danza del vientre y me di cuenta de que llevamos la coreografía más verdeeee...
Hoy: Me ha despertado mi flamante nuevo radio-despertador. Le he visto en un entorno cuasi-laboral, pero aún así me ha mirado con mirada de "Qué guapa estás" y le he puesto sonrisa de "Tú también". Luego que la gente dice que si estamos tontos, no me extraña.
Ensayo en casa la coreografía de Danza del Vientre. Va algo mejor.
5 canciones de las que me sé toda la letra:
* Casi cualquiera de Shakira (y no sólo de los últimos discos.)
* Torn, de Natalie Imbruglia.
* Foolish Games, de Jewel.
* How, de Lisa Loeb.
* Pájaros de barro, de Manolo García.
Y muchas, muchas más, porque las canciones que me gustan las escucho obsesivamente, y tengo mucha facilidad para quedarme con la letra. pero bueno, he puesto algunas de las que han sido significativas en algunos momentos de mi vida.
5 lugares ideales para visitar:
* Mi parque favorito de Ciudadcontresríosyuncanal, que algunos lugares parece casi un bosque.
* Varadero, en Cuba, de vacaciones, con el agua calentita y el sol, y la brisa... qué relax.
* Asturias, en general.
* Londres. Hasta el momento, mi capital europea preferida.
* Como deseo: Mexico... y practicamente cualquier rincón del mundo, tengo el alma viajera! :)
5 comidas que me gustan:
* La tortilla de patata de mi madre.
* La lasaña de espinacas y queso azul.
* Una ensalada que hacen en cierto restaurante italiano, con queso de rulo de cabra, membrillo y nueces.
* Unas croquetas de borraja que hago estupendas y que son incomprendidas por la mayoría de la gente :)
* Las tostadas "a la sartén" que me prepara Él para desayunar.
5 juguetes favoritos:
(Estoy muy poco lúdica yo, me temo)
* El diábolo.
* Las pinturas de colores (sólo pintar, no dibujar)
* Un micro que tengo en mi ordenador, y con el que canto bastante a menudo.
* El reproductor de mp3 -no es que juegue mucho con él, pero sí lo escucho todo los días -
* Eeeeh... La consola de la Super Nintendo. Aunque ya no juego con ella, pero jugué mucho "de joven" y tengo muy buenos recuerdos.
Bueno, se supone que ahora hay que pasar esto a alguien, pero no sé quiénes lo han hecho ya y quiénes no... se me ocurren dos que sé que no:
Autoestima de Cucaracha.
Angel Caído.
Y también a Lunallena, que el día menos pensado se nos abre un blog :) Contéstalo aunque sea en los comentarios, guapa!
Bueno, eso si queréis, si no pues ná!! Besos pa tod*s, igualmente...
miércoles, 25 de abril de 2007
When the stars go blue
Jo. Llevo varios días queriendo poner un video de la última canción que he estado escuchando, con lo contenta que yo estaba, que ya sé hacer cositas de estas, y por alguna extraña razón no me deja.
Así que os pongo el link (que no es lo mismo, ya sé, pero es que no sé poner archivos de música, y el video, repito, no me deja -bua-)
Es "When the stars go blue" cantada por The Corrs y Bono:
http://www.youtube.com/watch?v=JDlVoU49QEc
Ale, ahí os lo dejo :)
Así que os pongo el link (que no es lo mismo, ya sé, pero es que no sé poner archivos de música, y el video, repito, no me deja -bua-)
Es "When the stars go blue" cantada por The Corrs y Bono:
http://www.youtube.com/watch?v=JDlVoU49QEc
Ale, ahí os lo dejo :)
jueves, 19 de abril de 2007
Sonrisa

Hace sol, hace calorcito, los pájaros cantan...
Le he propuesto lo del fin de semana y ha dicho que sí :) "Sólo tienes que decirlo, y lo hacemos" Ya, ya... eso dices ahora! :)
Falta concretar cuál, cuándo, cómo, dónde, y que el resto de las circunstancias y los hados del destino sean misericordiosos y estén a nuestro favor, pero...
...a que es estupendo?
lunes, 16 de abril de 2007
La casa por el tejado
Pues en estos días de desconexión informática se me había ocurrido alguna idea sobre la que escribir, pero... hoy las desecho todas, porque toca sesión de confidencias.
A veces Él y yo comentamos que con nuestra historia se podía hacer una serie de televisión, con sus temporadas y todo.
No sería una película. En las películas, llega el "The End", y los dos protagonistas acaban juntos y ya no se ve nada más. Fueron felices y comieron perdices. Chimpón.
Nuestra relación, en el sentido más amplio de la palabra, se remonta años atrás. Y esta última "temporada", desde que empezamos a vernos a escondidas, ha tenido sus momentos preciosos pero es cualquier cosa menos convencional.
A ver: Cada uno con sus respectivas parejas titulares, pero sin poder olvidarnos - qué canelos -.
Quedamos un día, de esto va a hacer aproximadamente un año. Hablamos. Nos sinceramos. Nos besamos (Le beso, en realidad).
Volvemos a quedar. Sopesamos las opciones. Sabemos que no debemos seguir por ese camino, pero seguimos viéndonos. Todo es muy intenso: los subidones físicos y emocionales y el sentimiento de culpa. Así continuamos unos meses.
Una parte de mí quería ver hasta dónde nos llevaba. Quizá esperaba que, una vez saciada la curiosidad, todo se disolvería y podríamos quedarnos tranquilos, sin nada pendiente entre los dos. Por supuesto no pasa nada de eso. No es un caramelo. Es más bien un camino, una espiral que cada vez nos lleva más lejos y más profundo.
Muchas de estas cosas ya las sabéis. Yo rompo con mi Titular. Todo es duro y doloroso. Él no sabe cómo romper, porque le ahogan los recuerdos y todo lo vivido con ella. No es que no queramos a nuestros Titulares. Son buenas personas, sería fácil vivir con ellos... si no existiéramos el uno para el otro.
Finalmente, Él corta con su novia.
Ja. Y ahora, qué?
Diréis: "Qué bien. Ya no hay que esconderse, todo será felicidad y canto de pájaros"
Pues no es así. Ya no hay que mentir a nadie, eso es cierto. Pero seguimos viéndonos en mi casa o en la suya. Aún no hemos tenido una cita de esas convencionales, en las que el chico y la chica se gustan y quedan y se cogen de la mano por la calle.
Para Él ha pasado todavía poco tiempo, para hacer conmigo ese tipo de cosas que hace un mes y medio hacía con Ella. Está en su proceso de duelo. Y no es que quiera estar con Ella, pero necesita pasarlo.
Y yo tengo pánico a salir a la calle y sentirnos raros, o inseguros, mirar a todas partes... he estado tanto tiempo escondiéndome que sigo creyendo que no está bien, que nadie debe vernos.
Vaya dos.
Por otro lado, nuestras "convivencias de fin de semana" son muy bonitas. No tengo quejas. Ni tengo dudas de mis sentimientos ni de los suyos.
Pero si lo pienso, todo es tan atípico!. Es como si lleváramos 1 año, pero no hemos empezado "por el principio".
Nos hemos saltado las partes difíciles o para las que no "cumplíamos requisitos", y ahora tenemos que recorrer el camino hacia un lado y hacia otro, despacito, cubriendo los huecos poco a poco.
En fin, y tooooodo esto viene porque lo que a mí me apetece es irme de viaje algún fin de semana con Él :), y no sé si proponérselo... porque en el fondo ni siquiera yo tengo claro que sea una buena idea.
¿Cómo lo veis?
A veces Él y yo comentamos que con nuestra historia se podía hacer una serie de televisión, con sus temporadas y todo.
No sería una película. En las películas, llega el "The End", y los dos protagonistas acaban juntos y ya no se ve nada más. Fueron felices y comieron perdices. Chimpón.
Nuestra relación, en el sentido más amplio de la palabra, se remonta años atrás. Y esta última "temporada", desde que empezamos a vernos a escondidas, ha tenido sus momentos preciosos pero es cualquier cosa menos convencional.
A ver: Cada uno con sus respectivas parejas titulares, pero sin poder olvidarnos - qué canelos -.
Quedamos un día, de esto va a hacer aproximadamente un año. Hablamos. Nos sinceramos. Nos besamos (Le beso, en realidad).
Volvemos a quedar. Sopesamos las opciones. Sabemos que no debemos seguir por ese camino, pero seguimos viéndonos. Todo es muy intenso: los subidones físicos y emocionales y el sentimiento de culpa. Así continuamos unos meses.
Una parte de mí quería ver hasta dónde nos llevaba. Quizá esperaba que, una vez saciada la curiosidad, todo se disolvería y podríamos quedarnos tranquilos, sin nada pendiente entre los dos. Por supuesto no pasa nada de eso. No es un caramelo. Es más bien un camino, una espiral que cada vez nos lleva más lejos y más profundo.
Muchas de estas cosas ya las sabéis. Yo rompo con mi Titular. Todo es duro y doloroso. Él no sabe cómo romper, porque le ahogan los recuerdos y todo lo vivido con ella. No es que no queramos a nuestros Titulares. Son buenas personas, sería fácil vivir con ellos... si no existiéramos el uno para el otro.
Finalmente, Él corta con su novia.
Ja. Y ahora, qué?
Diréis: "Qué bien. Ya no hay que esconderse, todo será felicidad y canto de pájaros"
Pues no es así. Ya no hay que mentir a nadie, eso es cierto. Pero seguimos viéndonos en mi casa o en la suya. Aún no hemos tenido una cita de esas convencionales, en las que el chico y la chica se gustan y quedan y se cogen de la mano por la calle.
Para Él ha pasado todavía poco tiempo, para hacer conmigo ese tipo de cosas que hace un mes y medio hacía con Ella. Está en su proceso de duelo. Y no es que quiera estar con Ella, pero necesita pasarlo.
Y yo tengo pánico a salir a la calle y sentirnos raros, o inseguros, mirar a todas partes... he estado tanto tiempo escondiéndome que sigo creyendo que no está bien, que nadie debe vernos.
Vaya dos.
Por otro lado, nuestras "convivencias de fin de semana" son muy bonitas. No tengo quejas. Ni tengo dudas de mis sentimientos ni de los suyos.
Pero si lo pienso, todo es tan atípico!. Es como si lleváramos 1 año, pero no hemos empezado "por el principio".
Nos hemos saltado las partes difíciles o para las que no "cumplíamos requisitos", y ahora tenemos que recorrer el camino hacia un lado y hacia otro, despacito, cubriendo los huecos poco a poco.
En fin, y tooooodo esto viene porque lo que a mí me apetece es irme de viaje algún fin de semana con Él :), y no sé si proponérselo... porque en el fondo ni siquiera yo tengo claro que sea una buena idea.
¿Cómo lo veis?
Vuelvo a tener ordenador
Al fin!
Mi ordenador se escacharró en Semana Santa (bueno, eHem, supongo que yo tuve algo que ver. Niños, cuando os dicen que no os bajéis según qué cosas de internet, es por vuestro bien :P) .
Y desde entonces no había tenido una conexión decente que llevarme a las manos, ni un ratito lo suficientemente largo como para escribir - que una ya va teniendo cierta edad y cuesta organizar las ideas.
Pero mi ordenador vuelve a funcionar.
Y va rapidísimo. Casi da miedo.
Bueno, el hecho de que solo tenga instalado Windows y dos tonterías más tiene mucho que ver. Pero oye, que velocidad. Supersónica.
No sé si instalarle nada más, que así va muy bien... Y bueno, sí, no podría utilizarlo para trabajar... pero... ¿realmente quiero trabajar cuando estoy en casa?
Mmmm...
Mi ordenador se escacharró en Semana Santa (bueno, eHem, supongo que yo tuve algo que ver. Niños, cuando os dicen que no os bajéis según qué cosas de internet, es por vuestro bien :P) .
Y desde entonces no había tenido una conexión decente que llevarme a las manos, ni un ratito lo suficientemente largo como para escribir - que una ya va teniendo cierta edad y cuesta organizar las ideas.
Pero mi ordenador vuelve a funcionar.
Y va rapidísimo. Casi da miedo.
Bueno, el hecho de que solo tenga instalado Windows y dos tonterías más tiene mucho que ver. Pero oye, que velocidad. Supersónica.
No sé si instalarle nada más, que así va muy bien... Y bueno, sí, no podría utilizarlo para trabajar... pero... ¿realmente quiero trabajar cuando estoy en casa?
Mmmm...
lunes, 2 de abril de 2007
Shakira - No
Mmmm... El clima de hoy invita a la nostalgia, así que toca esta canción, que durante un tiempecito de mi vida me estuvo acompañando.
(Me encanta la letra, me encanta la música, me encanta el video, me encanta ella... :P)
viernes, 30 de marzo de 2007
Comida china para llevar
Salgo de Su casa - visita relámpago - , son más o menos las 22'00 de un día entre semana. Hace frío y lloviznea. Él vive en una zona bastante "desangelada", con naves industriales cerca, pisos nuevos o en construcción por otro lado, solares y zonas verdes, o que algún día serán verdes.
En fin, bajo a la calle a coger el coche y cuando no he avanzado ni diez metros, veo una niña china. Me pregunta el nombre de una calle
- ¿Sabes donde está la calle Elquintopino?
Me fijo bien, y veo que sostiene en una de sus manos una bolsa de plástico con comida china.
Es una niña muy pequeña, apenas un metro de alta. Yo no sé dónde está esa calle, así que le llamo a Él por teléfono, y más o menos me lo indica, mirando un plano. Pero está muy lejos de donde nos encontramos.
La miro, me mira. Tengo mi coche a 4 metros.
- Este es mi coche - empiezo a explicarle - Te llevo...? - según voy hablando, cambio de idea. Esa niña tan pequeña NO tiene que aprender eso. Así que cambio el discurso - Mira, no tienes que subirte en el coche de gente que no conoces. Pero si quieres, te acompaño hasta la calle.
- Vale.
Caminamos la una al lado de la otra. Habla por los codos.Me cuenta que tiene 9 años, me repite su nombre varias veces. Sus padres son chinos, aunque ella ha nacido aquí y no ha estado nunca en China. Sabe hablar chino, pero no lo escribe. Lo aprenderá "de mayor".
Sus padres tienen un restaurante. El chico que reparte se ha despedido y ahora es su padre quien lleva los encargos, pero en ese momento había salido a un encargo lejos, y su madre la ha mandado a ella. "Hemos mirado juntas en el plano donde estaba la calle, no está lejos".
La veo ahí, tan pequeña, yendo a llevar un encargo de comida a domicilio a una calle que sólo ha visto en un mapa. De noche.
- No deberías ir tú. Hay gente que no es buena, y si te ven sola te pueden hacer daño.
Ella asiente con la cabeza.
Pasamos al lado de una gasolinera desierta. Más adelante, unas obras. Está oscuro y todo parece más grande y amenazador. Pienso que hacemos una pareja bien extraña.
Al cabo de unos 20 minutos encontramos la calle, después de cruzar un parque. Pero el número del encargo parece no existir. Volvemos a cruzar el parque. Pregunto en un bar. Lo cruzamos de nuevo.
Le sugiero llamar al restaurante. Se niega. Creo que es porque ha pasado ya mucho tiempo y tiene miedo de que le riñan.
Cuando ya no se me ocurre qué hacer, se nos acerca una moto y el conductor empieza a gritarnos en chino. Le grita a ella, claro. Al cabo de un rato me mira a mí, extrañado.
- La he acompañado. Es muy pequeña para ir sola.
- Ah. Vale. Gracias. Adios.
Me hubiera gustado decirle algo más, decirle que no está bien mandar a una niña de noche a llevar comida, que es peligroso. Meterle miedo. Pero no me sale.
La niña sube a la moto, me dice adios y la moto se aleja.
Son las 23'00, y yo tengo al menos media hora andando hasta mi coche.
En fin, bajo a la calle a coger el coche y cuando no he avanzado ni diez metros, veo una niña china. Me pregunta el nombre de una calle
- ¿Sabes donde está la calle Elquintopino?
Me fijo bien, y veo que sostiene en una de sus manos una bolsa de plástico con comida china.
Es una niña muy pequeña, apenas un metro de alta. Yo no sé dónde está esa calle, así que le llamo a Él por teléfono, y más o menos me lo indica, mirando un plano. Pero está muy lejos de donde nos encontramos.
La miro, me mira. Tengo mi coche a 4 metros.
- Este es mi coche - empiezo a explicarle - Te llevo...? - según voy hablando, cambio de idea. Esa niña tan pequeña NO tiene que aprender eso. Así que cambio el discurso - Mira, no tienes que subirte en el coche de gente que no conoces. Pero si quieres, te acompaño hasta la calle.
- Vale.
Caminamos la una al lado de la otra. Habla por los codos.Me cuenta que tiene 9 años, me repite su nombre varias veces. Sus padres son chinos, aunque ella ha nacido aquí y no ha estado nunca en China. Sabe hablar chino, pero no lo escribe. Lo aprenderá "de mayor".
Sus padres tienen un restaurante. El chico que reparte se ha despedido y ahora es su padre quien lleva los encargos, pero en ese momento había salido a un encargo lejos, y su madre la ha mandado a ella. "Hemos mirado juntas en el plano donde estaba la calle, no está lejos".
La veo ahí, tan pequeña, yendo a llevar un encargo de comida a domicilio a una calle que sólo ha visto en un mapa. De noche.
- No deberías ir tú. Hay gente que no es buena, y si te ven sola te pueden hacer daño.
Ella asiente con la cabeza.
Pasamos al lado de una gasolinera desierta. Más adelante, unas obras. Está oscuro y todo parece más grande y amenazador. Pienso que hacemos una pareja bien extraña.
Al cabo de unos 20 minutos encontramos la calle, después de cruzar un parque. Pero el número del encargo parece no existir. Volvemos a cruzar el parque. Pregunto en un bar. Lo cruzamos de nuevo.
Le sugiero llamar al restaurante. Se niega. Creo que es porque ha pasado ya mucho tiempo y tiene miedo de que le riñan.
Cuando ya no se me ocurre qué hacer, se nos acerca una moto y el conductor empieza a gritarnos en chino. Le grita a ella, claro. Al cabo de un rato me mira a mí, extrañado.
- La he acompañado. Es muy pequeña para ir sola.
- Ah. Vale. Gracias. Adios.
Me hubiera gustado decirle algo más, decirle que no está bien mandar a una niña de noche a llevar comida, que es peligroso. Meterle miedo. Pero no me sale.
La niña sube a la moto, me dice adios y la moto se aleja.
Son las 23'00, y yo tengo al menos media hora andando hasta mi coche.
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