La cabeza me da vueltas como una lavadora.
Pero las ideas, en lugar de salir frescas, limpias y esponjosas, a falta de ser tendidas al sol y al aire y estar listas para ser utilizadas, se quedan dando vueltas y vueltas en el tambor, húmedas y sobadas. Hechas un asco.
Y mi cabeza girando y girando, buscando combinaciones, cambiando de idea a cada rato, angustiándose.
No sé qué hacer. A veces pienso que lo sé, pero realmente es mentira. Tengo miedo (recordáis la lista de miedos?) Mis miedos ahora son a:
- Equivocarme en mi decisión (sea cual sea)
- Sufrir.
- Hacer sufrir a otros (mi Titular,o Él, o mi familia...)
Y son miedos paralizantes, que me estrangulan, que me dejan estancada en la función de centrifugado mental, a ver si en una de esas encuentro la solución perfecta. Pero no la encuentro. Debe ser que no la hay.
¿Y qué hago? ¿Y cómo lo hago?
Quizá escribiendo todo se aclare algo. Quizá deba empezar por ÉL.
martes, 10 de octubre de 2006
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5 comentarios:
Yo creo que perfecto no hay nada en la vida, o por lo menos es muy difícil encontrarlo.
Hacer sufrir a los demás es un miedo que comparto contigo. A veces me pregunto si todo lo que tengo que sufrir para que no sufran los que quiero es necesario. A lo mejor los demás luego no sufren tanto, ¿no crees?
No sé por qué creo que deberías empezar por Él. Como diría mi marido... me da mala vibra y eso que no lo conozco de nada.
"Pon tu mente al sol", como dicen "El niño gusano", si es preciso desenchufa la lavadora solo un rato, el tiempo justo para sacar lo que más incordia...
Me hace gracia leerme diciéndote esto... supongo que a ti también, jeje. A ver si me aplico el cuento, no?
Saludos.
¡No, no empieces por Él, tienes que empezar por el titular, o mejor dicho: por ti misma!
Si empiezas por Él no estarás decidiendo nada, sino que dejándote llevar por las circunstancias.
Me explico: si Él viniera a contarte que ha dejado a la Chica Buena, que arrendó un pisito muy mono, y que quiere que te vayas a vivir ahí con él, se te daría vuelta el mundo, y muy probablemente dejarías al Titular, llorarías mares, pero le dejarías por estar con Él.
Si Él no da ningún paso hacia ti, tú seguirás con el Titular de por vida.
Pero no porque sea lo que quieres o no, sino que porque estás dependiendo de Él para hacer una cosa u otra. Y la gran verdad es que tiene que depender de ti y tus sentimientos hacia el Titular lo que hagas.
Si estás enamorada, si tu vida sin el Titular sería menos feliz, si es en el Titular en quien piensas todo el día, a quien deseas ver cuando llegas a casa, con quien quieres tener hijos... entonces, quédate ahí.
Pero si estás con el Titular porque es un chico maravilloso, bueno, que te quiere, a quien quieres proteger, a quien quieres amar porque lo tiene todo, porque no quieres que sufra, poque ahí estás tranquila en terreno conocido... entonces, piénsatelo bien, quizás deberías estar sola un tiempo. Simplemente sola. Ni el uno, ni el otro, sino que TÚ sola.
Y después, se verá... fluirá, sabrñas que hacer, sabrás que sientes.
¿Ves como te entiendo?
Saludos, llegué acá desde el blog de Tito Chinchán. :)
Consejos sabios, Irantzu.
Pero qué difícil es hacer lo correcto.
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