Los enanos de Blogger deben estar a punto de cortarse las venas conmigo. Estoy segura.
Hoy me he dicho: "Tengo la tarde tonta. Voy a ver si le hago algo al blog."
Llevo raaaaato... y raaaaaaaaato... probando plantillas.
TODAS las plantillas, TODAS las combinaciones de colores posibles.
Para terminar quedándome con la que tenía.
Cambiando la fuente. Cambiando los colores. Moviendo cosas. Volviéndolas a mover.
Al final lo he dejado tal como lo veis. Y no sé si me gusta mucho ¬_¬U
Mi otra opción era un cambio más radical en plantilla y colores. Pero de alguna extraña manera, le he cogido cariño a la anterior, y creo que me apetecía más darle un lavado de cara que eliminarla.
Creo que hoy ya estoy cansada de probar combinaciones.
Cuando el diablo no tiene que hacer...
P.D.- Lo que me gusta mucho es el cuadrito de las fases lunares, que le he copiado descaradamente a Autoestima de Cucaracha :) Estoy más contenta de tener uno propio...!!
P.D.2.- Aún no tengo muy claro lo de poner etiquetas, porque me cuesta clasificar lo que escribo en "cajones". No sé, no sé...
lunes, 29 de enero de 2007
miércoles, 24 de enero de 2007
Ay, las hormonas
Estoy fatal: por mi trabajo, tengo que mirar ropa laboral y me encuentro mirando catálogos por internet y fijándome EN LOS MODELOS, intentando discriminar si hay alguno buenorro.
Qué barbaridad.
Qué barbaridad.
lunes, 22 de enero de 2007
Migrada
Pues eso, que al final la presión social ha podido conmigo (qué floja soy...) y he migrado al Blogger Buzz este nuevo...
Aún no he mirado nada, este es un post-prueba (luego veré cuántas cosas se han descolocado o están raras, si es que hay alguna)
La cosa es que soy así para todo: me cuestan los cambios. Me cuestan MUCHO.
Hay gente a la que le gustan las novedades, las sorpresas. A mí me cuesta. La estabilidad me da tranquilidad, y afrontar un cambio me cuesta un verano, sopesar mucho pros y contras y repensarmelo todo cientocincuenta veces.
La mayoría de las veces cuando me he decidido, ya se ha pasado la oportunidad y no hay opción, o es tarde y han decidido por mí... Un desastre.
Ahora que lo pienso, Él es igual que yo (en esto y en muchas otras cosas, lo que no es necesariamente bueno, como vemos).
En fin. Que yo quería esperar a que me migrara Blogger automáticamente, pero al final me he lanzau porque los inconvenientes que me causaba aferrarme al viejo empezaban a ser mayores que las ventajas (eh, qué metáfora más útil para otros aspectos de mi vida! :))
Y aquí estoy, recién migrada. Y oye, no duele nada, nada.
Aún no he mirado nada, este es un post-prueba (luego veré cuántas cosas se han descolocado o están raras, si es que hay alguna)
La cosa es que soy así para todo: me cuestan los cambios. Me cuestan MUCHO.
Hay gente a la que le gustan las novedades, las sorpresas. A mí me cuesta. La estabilidad me da tranquilidad, y afrontar un cambio me cuesta un verano, sopesar mucho pros y contras y repensarmelo todo cientocincuenta veces.
La mayoría de las veces cuando me he decidido, ya se ha pasado la oportunidad y no hay opción, o es tarde y han decidido por mí... Un desastre.
Ahora que lo pienso, Él es igual que yo (en esto y en muchas otras cosas, lo que no es necesariamente bueno, como vemos).
En fin. Que yo quería esperar a que me migrara Blogger automáticamente, pero al final me he lanzau porque los inconvenientes que me causaba aferrarme al viejo empezaban a ser mayores que las ventajas (eh, qué metáfora más útil para otros aspectos de mi vida! :))
Y aquí estoy, recién migrada. Y oye, no duele nada, nada.
viernes, 19 de enero de 2007
Con amor
A mí me gusta que la gente haga las cosas con amor. Que eso se nota.
Amor es... con mimo, con cariño, con cuidado.
Pues, pues... que quieres un bocadillo: pues no es lo mismo ir al Bocattas, o al McDonalds, que ahí ni hay amor ni nada, todo es en cadena y muy pocho.
Que ir a un bar donde te conocen y te miran bien, y te cortan el pan de una barra buena, y te lo untan con tomate, con cuidado, y le ponen loquesea, pero bien. Y su servilletica, y su plato, y tal. Ahí se ve amor.
Que no es solo en la hostelería, oye. Que lo de trabajar con amor se nota. Es la dedicación que le pone uno a hacer su trabajo, pero bien. Con amor, vaya.
Luego está la gente que lo hace correcto, pero nada más. Con indiferencia. No está mal, pero no es amoroso. No mola, pero no hay motivos para quejarse. Si tu trabajo no te encanta, pues es normal que no le pongas mucho amor.
Y los que lo hacen a mala leche.
Esta tarde he bajado a comprar, y la cajera (que no me ha dicho ni hola, con lo maja y educada que soy yo), después de pasar los yogures por el bip-bip, los ha dejado para que yo los metiera en la bolsa.
Los ha dejado AL REVÉS. Boca abajo.
¿Es, o no es mala leche?
Amor es... con mimo, con cariño, con cuidado.
Pues, pues... que quieres un bocadillo: pues no es lo mismo ir al Bocattas, o al McDonalds, que ahí ni hay amor ni nada, todo es en cadena y muy pocho.
Que ir a un bar donde te conocen y te miran bien, y te cortan el pan de una barra buena, y te lo untan con tomate, con cuidado, y le ponen loquesea, pero bien. Y su servilletica, y su plato, y tal. Ahí se ve amor.
Que no es solo en la hostelería, oye. Que lo de trabajar con amor se nota. Es la dedicación que le pone uno a hacer su trabajo, pero bien. Con amor, vaya.
Luego está la gente que lo hace correcto, pero nada más. Con indiferencia. No está mal, pero no es amoroso. No mola, pero no hay motivos para quejarse. Si tu trabajo no te encanta, pues es normal que no le pongas mucho amor.
Y los que lo hacen a mala leche.
Esta tarde he bajado a comprar, y la cajera (que no me ha dicho ni hola, con lo maja y educada que soy yo), después de pasar los yogures por el bip-bip, los ha dejado para que yo los metiera en la bolsa.
Los ha dejado AL REVÉS. Boca abajo.
¿Es, o no es mala leche?
miércoles, 17 de enero de 2007
Confesiones (I)
Cuando yo era muy pequeña, 6 o 7 años, mi mamá me apuntó a una extraescolar.
En mi época, las extraescolares "deportivas" eran bastante escasas: las niñas, o gimnasia rítmica o el baile regional de ciudadconrío. Los niños, fútbol o kárate.
Que yo recuerde, no se contemplaba la posibilidad de que un niño hiciera gimnasia rítmica o una niña fútbol, al menos en mi cole. Luego ya sí, e incluso había baloncesto!! Pero vamos, ni por asomo es como ahora, que hay quinientas extraescolares distintas.
En fin, que me lío.
Yo estaba muy contenta. Iba con mi mejor amiga a clases de baile regional. Me compré el traje, y todos los adornitos. Me esforzaba, trataba de no faltar y practicaba en casa, con la ilusión que le puede poner a eso una niña de 6 o 7 años.
El caso es que en el curso siguiente (Baile regional 2), la monitora nazi no quiso aceptarme en el grupo. Quería hacerme repetir Baile regional 1. Todas mis compis y mi mejor amiga en el 2, y yo en el 1, "a repetir".
Me llevé el sofocón más grande de mi vida (hasta ese momento), salí llorando, mi mamá montó el pollo más grande que pudo y me desapunté. Ahí decidí que pasaba del baile y de cualquier cosa que requiriera cierta habilidad psicomotriz.
Monitoras de extraescolares del mundo: las actividades extraescolares son para divertirse, para educar en valores y -paraguardaralniñomientraslospadrestrabajan ( ¬_¬u)- La actividad en sí es un medio, no un fin. No es una cantera para descubrir jóvenes promesas, y jamás debe ser excusa para humillar a un niño con pocas habilidades.
Si yo fuera más despreocupada, quizá eso no me habría influido tanto. Pero yo he sido una niña tímida, seria, con poca facilidad para soltarme. Así que eso me machacó. Si me acordara de la cara de la monitora, ahora le cantaría las cuarenta.
Todo este rollo, viene a que, después de años de eludir bailes (ni de marcha, ni en las fiestas del pueblo, ni...) , este curso decidí que me apetecía mucho hacer Danza del Vientre.
Y me apunté.
Y estoy MUY orgullosa de mí misma, porque me sale moderadamente bien. Incluso bastante bien.
Hala.
En mi época, las extraescolares "deportivas" eran bastante escasas: las niñas, o gimnasia rítmica o el baile regional de ciudadconrío. Los niños, fútbol o kárate.
Que yo recuerde, no se contemplaba la posibilidad de que un niño hiciera gimnasia rítmica o una niña fútbol, al menos en mi cole. Luego ya sí, e incluso había baloncesto!! Pero vamos, ni por asomo es como ahora, que hay quinientas extraescolares distintas.
En fin, que me lío.
Yo estaba muy contenta. Iba con mi mejor amiga a clases de baile regional. Me compré el traje, y todos los adornitos. Me esforzaba, trataba de no faltar y practicaba en casa, con la ilusión que le puede poner a eso una niña de 6 o 7 años.
El caso es que en el curso siguiente (Baile regional 2), la monitora nazi no quiso aceptarme en el grupo. Quería hacerme repetir Baile regional 1. Todas mis compis y mi mejor amiga en el 2, y yo en el 1, "a repetir".
Me llevé el sofocón más grande de mi vida (hasta ese momento), salí llorando, mi mamá montó el pollo más grande que pudo y me desapunté. Ahí decidí que pasaba del baile y de cualquier cosa que requiriera cierta habilidad psicomotriz.
Monitoras de extraescolares del mundo: las actividades extraescolares son para divertirse, para educar en valores y -paraguardaralniñomientraslospadrestrabajan ( ¬_¬u)- La actividad en sí es un medio, no un fin. No es una cantera para descubrir jóvenes promesas, y jamás debe ser excusa para humillar a un niño con pocas habilidades.
Si yo fuera más despreocupada, quizá eso no me habría influido tanto. Pero yo he sido una niña tímida, seria, con poca facilidad para soltarme. Así que eso me machacó. Si me acordara de la cara de la monitora, ahora le cantaría las cuarenta.
Todo este rollo, viene a que, después de años de eludir bailes (ni de marcha, ni en las fiestas del pueblo, ni...) , este curso decidí que me apetecía mucho hacer Danza del Vientre.
Y me apunté.
Y estoy MUY orgullosa de mí misma, porque me sale moderadamente bien. Incluso bastante bien.
Hala.
sábado, 13 de enero de 2007
Es maravilloso...

...quedar a cenar en mi casa y que Él se comprometa a traer la cena.
...que traiga una rosa y un dibujo para mí. Y no es mi cumpleaños.
...y poder besarnos y acariciarnos como si sobraran las palabras.
...quedarnos abrazados sin decir nada, y comprobar que encajamos perfectamente...
...y dormirnos sin darnos cuenta.
... y despertar por la mañana - temprano para un sábado- y hacer el amor... hablar... hacer el amor... y no salir de la cama hasta muy pasado el mediodía.
...que Él no quiera irse.
La imagen es de aquí: http://www.diegomanuel.com.ar/amor/amor1/webs/amor.htm
miércoles, 10 de enero de 2007
El placer del desamor
Hay una especie de placer perverso en las historias "imposibles" con alto grado de desamor.
Tenemos variantes:
a) Le quiero, y me quiere pero ¡oh! el destino malvado nos ha separado y él está físicamente lejísimos y no puede ser, no-no-no.
b) Le quiero y me quiere, pero casualmente él tiene novia/esposa y yo no/también lo tengo. A pesar de eso, estoy segura de que somos almas gemelas, pero el destino malvado... pues eso.
c) Le quiero y... bueno, parece que él no me quiere mucho, pero como yo le quiero tanto, pues hay que ser zopenco para no darse cuenta de que tenemos que estar juntos!!
Y así, cualquier otra variante (seguro que tenéis las vuestras).
¿Por qué nos mola tanto sufrir?
Vale, él es "ÉL". Es estupendo, atractivo, interesante, tiene una conversación maravillosa, te ríes con él, le deseas y los besos/sexo/roces casuales son increíbles.
Es tremendamente injusto que el "destino malvado" no haya puesto las cosas más fáciles para estar juntos, cuando hay tanta afinidad.
Pero ¿y si la situación perdiera tremendismo? Si, de repente...:
a) Él lo deja todo y se muda juntito a ti.
b) Él ya no tiene esposa/novia y tú tampoco.
c) Él te quiere y te trata bien (al menos, tanto como te mereces)
¿Seguiría siendo ÉL tan estupendo, tan brillante, tan atractivo? ¿O sin el picante del sufrimiento de lo imposible, perdería gracia y sería... uno más?
¿Estamos preparadas para perder esos amores platónicos imposibles que tanto nos hacen sufrir - y tanto disfrutamos - ? ¿Y si se convierten en amores reales, cotidianos y normales?
No sé... supongo que se puede superar perder un amor. Pero perder la ilusión de un amor que sería perfecto si... puede ser mucho peor. Muchísimo peor.
P.D.- No, no, en mi vida amorosa no ha habido cambios, seguimos igual, ni p'alante ni p'atrás. Supongo que por eso le doy tantas vueltas a las cosas ultimamente, y se me ocurren estas cuestiones filosóficas. ¿Qué pensáis?
Tenemos variantes:
a) Le quiero, y me quiere pero ¡oh! el destino malvado nos ha separado y él está físicamente lejísimos y no puede ser, no-no-no.
b) Le quiero y me quiere, pero casualmente él tiene novia/esposa y yo no/también lo tengo. A pesar de eso, estoy segura de que somos almas gemelas, pero el destino malvado... pues eso.
c) Le quiero y... bueno, parece que él no me quiere mucho, pero como yo le quiero tanto, pues hay que ser zopenco para no darse cuenta de que tenemos que estar juntos!!
Y así, cualquier otra variante (seguro que tenéis las vuestras).
¿Por qué nos mola tanto sufrir?
Vale, él es "ÉL". Es estupendo, atractivo, interesante, tiene una conversación maravillosa, te ríes con él, le deseas y los besos/sexo/roces casuales son increíbles.
Es tremendamente injusto que el "destino malvado" no haya puesto las cosas más fáciles para estar juntos, cuando hay tanta afinidad.
Pero ¿y si la situación perdiera tremendismo? Si, de repente...:
a) Él lo deja todo y se muda juntito a ti.
b) Él ya no tiene esposa/novia y tú tampoco.
c) Él te quiere y te trata bien (al menos, tanto como te mereces)
¿Seguiría siendo ÉL tan estupendo, tan brillante, tan atractivo? ¿O sin el picante del sufrimiento de lo imposible, perdería gracia y sería... uno más?
¿Estamos preparadas para perder esos amores platónicos imposibles que tanto nos hacen sufrir - y tanto disfrutamos - ? ¿Y si se convierten en amores reales, cotidianos y normales?
No sé... supongo que se puede superar perder un amor. Pero perder la ilusión de un amor que sería perfecto si... puede ser mucho peor. Muchísimo peor.
P.D.- No, no, en mi vida amorosa no ha habido cambios, seguimos igual, ni p'alante ni p'atrás. Supongo que por eso le doy tantas vueltas a las cosas ultimamente, y se me ocurren estas cuestiones filosóficas. ¿Qué pensáis?
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