viernes, 19 de enero de 2007

Con amor

A mí me gusta que la gente haga las cosas con amor. Que eso se nota.

Amor es... con mimo, con cariño, con cuidado.

Pues, pues... que quieres un bocadillo: pues no es lo mismo ir al Bocattas, o al McDonalds, que ahí ni hay amor ni nada, todo es en cadena y muy pocho.
Que ir a un bar donde te conocen y te miran bien, y te cortan el pan de una barra buena, y te lo untan con tomate, con cuidado, y le ponen loquesea, pero bien. Y su servilletica, y su plato, y tal. Ahí se ve amor.

Que no es solo en la hostelería, oye. Que lo de trabajar con amor se nota. Es la dedicación que le pone uno a hacer su trabajo, pero bien. Con amor, vaya.

Luego está la gente que lo hace correcto, pero nada más. Con indiferencia. No está mal, pero no es amoroso. No mola, pero no hay motivos para quejarse. Si tu trabajo no te encanta, pues es normal que no le pongas mucho amor.

Y los que lo hacen a mala leche.

Esta tarde he bajado a comprar, y la cajera (que no me ha dicho ni hola, con lo maja y educada que soy yo), después de pasar los yogures por el bip-bip, los ha dejado para que yo los metiera en la bolsa.

Los ha dejado AL REVÉS. Boca abajo.

¿Es, o no es mala leche?

miércoles, 17 de enero de 2007

Confesiones (I)

Cuando yo era muy pequeña, 6 o 7 años, mi mamá me apuntó a una extraescolar.
En mi época, las extraescolares "deportivas" eran bastante escasas: las niñas, o gimnasia rítmica o el baile regional de ciudadconrío. Los niños, fútbol o kárate.
Que yo recuerde, no se contemplaba la posibilidad de que un niño hiciera gimnasia rítmica o una niña fútbol, al menos en mi cole. Luego ya sí, e incluso había baloncesto!! Pero vamos, ni por asomo es como ahora, que hay quinientas extraescolares distintas.
En fin, que me lío.

Yo estaba muy contenta. Iba con mi mejor amiga a clases de baile regional. Me compré el traje, y todos los adornitos. Me esforzaba, trataba de no faltar y practicaba en casa, con la ilusión que le puede poner a eso una niña de 6 o 7 años.
El caso es que en el curso siguiente (Baile regional 2), la monitora nazi no quiso aceptarme en el grupo. Quería hacerme repetir Baile regional 1. Todas mis compis y mi mejor amiga en el 2, y yo en el 1, "a repetir".
Me llevé el sofocón más grande de mi vida (hasta ese momento), salí llorando, mi mamá montó el pollo más grande que pudo y me desapunté. Ahí decidí que pasaba del baile y de cualquier cosa que requiriera cierta habilidad psicomotriz.

Monitoras de extraescolares del mundo: las actividades extraescolares son para divertirse, para educar en valores y -paraguardaralniñomientraslospadrestrabajan ( ¬_¬u)- La actividad en sí es un medio, no un fin. No es una cantera para descubrir jóvenes promesas, y jamás debe ser excusa para humillar a un niño con pocas habilidades.

Si yo fuera más despreocupada, quizá eso no me habría influido tanto. Pero yo he sido una niña tímida, seria, con poca facilidad para soltarme. Así que eso me machacó. Si me acordara de la cara de la monitora, ahora le cantaría las cuarenta.

Todo este rollo, viene a que, después de años de eludir bailes (ni de marcha, ni en las fiestas del pueblo, ni...) , este curso decidí que me apetecía mucho hacer Danza del Vientre.
Y me apunté.
Y estoy MUY orgullosa de mí misma, porque me sale moderadamente bien. Incluso bastante bien.
Hala.

sábado, 13 de enero de 2007

Es maravilloso...


...quedar a cenar en mi casa y que Él se comprometa a traer la cena.

...que traiga una rosa y un dibujo para mí. Y no es mi cumpleaños.
...hablar horas y horas de los temas más peregrinos, sin llegar a aburrirnos nunca...

...y poder besarnos y acariciarnos como si sobraran las palabras.

...quedarnos abrazados sin decir nada, y comprobar que encajamos perfectamente...

...y dormirnos sin darnos cuenta.

... y despertar por la mañana - temprano para un sábado- y hacer el amor... hablar... hacer el amor... y no salir de la cama hasta muy pasado el mediodía.

...que Él no quiera irse.


La imagen es de aquí: http://www.diegomanuel.com.ar/amor/amor1/webs/amor.htm

miércoles, 10 de enero de 2007

El placer del desamor

Hay una especie de placer perverso en las historias "imposibles" con alto grado de desamor.

Tenemos variantes:

a) Le quiero, y me quiere pero ¡oh! el destino malvado nos ha separado y él está físicamente lejísimos y no puede ser, no-no-no.

b) Le quiero y me quiere, pero casualmente él tiene novia/esposa y yo no/también lo tengo. A pesar de eso, estoy segura de que somos almas gemelas, pero el destino malvado... pues eso.

c) Le quiero y... bueno, parece que él no me quiere mucho, pero como yo le quiero tanto, pues hay que ser zopenco para no darse cuenta de que tenemos que estar juntos!!

Y así, cualquier otra variante (seguro que tenéis las vuestras).

¿Por qué nos mola tanto sufrir?
Vale, él es "ÉL". Es estupendo, atractivo, interesante, tiene una conversación maravillosa, te ríes con él, le deseas y los besos/sexo/roces casuales son increíbles.
Es tremendamente injusto que el "destino malvado" no haya puesto las cosas más fáciles para estar juntos, cuando hay tanta afinidad.

Pero ¿y si la situación perdiera tremendismo? Si, de repente...:

a) Él lo deja todo y se muda juntito a ti.
b) Él ya no tiene esposa/novia y tú tampoco.
c) Él te quiere y te trata bien (al menos, tanto como te mereces)

¿Seguiría siendo ÉL tan estupendo, tan brillante, tan atractivo? ¿O sin el picante del sufrimiento de lo imposible, perdería gracia y sería... uno más?

¿Estamos preparadas para perder esos amores platónicos imposibles que tanto nos hacen sufrir - y tanto disfrutamos - ? ¿Y si se convierten en amores reales, cotidianos y normales?

No sé... supongo que se puede superar perder un amor. Pero perder la ilusión de un amor que sería perfecto si... puede ser mucho peor. Muchísimo peor.

P.D.- No, no, en mi vida amorosa no ha habido cambios, seguimos igual, ni p'alante ni p'atrás. Supongo que por eso le doy tantas vueltas a las cosas ultimamente, y se me ocurren estas cuestiones filosóficas. ¿Qué pensáis?

viernes, 5 de enero de 2007

La risa de los niños

Bueno, primer post del año, y en víspera de Reyes, oh, oh!

Como me temo que mi verbo no está a la altura de las circunstancias (llevo toda la semana de vacaciones, y eso incluye cierta desconexión cerebral importante), me limito a poner algo bonito, algo que me gusta. Y es...

El anuncio de Iberia de estas Navidades.
http://www.youtube.com/watch?v=d61K5QRI6X4&NR

(Me gustaría ponerlo directamente aquí, pero no sé. Un día de estos me aplico y aprendo a hacer cosas con el blogger, pero esa es otra cuestión :))

Me encanta. Cómo me tocan la fibra sensible, oye, veo niños riéndose y se me cae la baba, y me emociono y todo.

Pues eso. Y porque esta noche es bastante propicia para pedirle este deseo a los Reyes Magos: Que todos los niños puedan reir.

jueves, 28 de diciembre de 2006

De muelas y decisiones

Las decisiones tienen su momento.
Algunos psicólogos aconsejan no precipitarse, la solución surgirá cuando tenga que surgir.

Pero a veces no es así. Pasa el tiempo... y pasa... y no terminas de verlo claro.

A veces crees ver lo que tienes que hacer, pero te cuesta dar los pasos necesarios para optar por el camino correcto.

Y a veces, las circunstancias fuerzan a elegir, y uno hace instintivamente lo que mejor puede, que a lo mejor no es "lo mejor"

Mi dentista me dijo hace dos meses que necesitaba una corona en una de mis muelas.
Para quien no lo sepa, una corona dental no tiene nada que ver con la monarquía, pero casi, porque cuesta un ojo de la cara y el alquiler del otro. Un huevo, vamos.
O me hacían la corona, o me ponían un empaste cutre -que terminaría cayéndose, joder con los profetas - y tendrían que ponerme la corona IGUALMENTE.

Dije que me lo pensaría. Y me lo sigo pensando a día de hoy. Ni me he hecho el empaste, ni ná. Trato de no masticar por ese lado de la boca. Me cepillo los dientes quince veces al día, con mimo y amor.

Y aún así, mi muela me dice "Estoooooy aquíiiiii... haaaaazme caaaaaaso"
Y ahora me duele un poquito. Ay.
En la lista de catástrofes que anunciaba mi dentista, la aparición de dolor significaba varias decenas de petrodólares más. Ay, ay.

Así que en Enero, voy al dentista. A arreglarme la dichosa muela. Jo.

Si es que hay decisiones que no se pueden retrasar...

martes, 26 de diciembre de 2006

La felicidad

¿Será esto la felicidad? El poder decirse:"Ocurra lo que ocurra a partir de ahora, merecía la pena vivir por este instante"

Cristophe André